Golpe a golpe, verso a verso
Murió el poeta lejos del hogar
Le cubre el polvo de un país vecino
Al alejarse, le vieron llorar
Caminante, no hay camino, se hace camino al andar

Hoy es siempre todavía

Yo amo los mundos sutiles,
ingrávidos y gentiles,
como pompas de jabón

Y cuando llegue el día del último viaje, y esté al partir la nave que nunca ha de tornar, me encontraréis a bordo ligero de equipaje, casi desnudo, como los hijos de la mar

Se miente más de la cuenta por falta de fantasía: también la verdad se inventa

Es propio de aquellos con mentes estrechas, embestir contra todo aquello que no les cabe en la cabeza

¡Campo de Baeza, soñaré contigo cuando no te vea!

Share This

Share This

Share this post with your friends!