Director de Paranormal Activity 2: Tod Williams

Critica x Edgar©

Cada vez estoy más en contra de las películas filmadas con el estilo de El proyecto de la Bruja de Blair. El virtuosismo tras las cámaras para ejecutar diferentes planos es todo un arte y este tipo de películas nos privan de ello. Una de las primeras en usarlo, Holocausto caníbal, al menos alternaba estas secuencias con otras más propiamente dichas de película. Y otras como Monstruoso, eran capaces de introducir efectos especiales bastante dignos.

Creo que de todas ellas mi favorita es REC (la primera, claro) aunque, como digo, este estilo no me convence. Todos somos capaces de filmar algo así: nos vamos con los amigos a un lugar oscuro, nos pasamos la cámara de mano en mano, comenzamos a hacer el tonto, de vez en cuando alguien tira la cámara al suelo y se pone a gritar y ya está. Ya sólo falta que Steven Spielberg nos haga un favor diciendo que ha pasado miedo con ello y a sentarse a ganar dinero sin hacer nada.

Esto no es cine, directamente es una vergüenza y lo denuncio como tal. He preferido invertir la mayor parte de estas líneas en emitir una protesta porque el análisis sobre Paranormal Activity 2 se podría efectuar en una sola frase: Explicación para tontos de lo sucedido en la primera Paranormal Activity.

Entiendo perfectamente que todo aquel que viera el año pasado el film original, lejos de haber tenido problemas para conciliar el sueño, lo haya olvidado con facilidad. Pero si recordáis su argumento (¡ah!, pero ¿lo tenía?) una chica era poseída por un diablo. Pues bien, en esta segunda parte nos amplían la información. Así se explica que repita Katie Featherston, como hermana de Sprague Grayden (la pérfida hija de la presidente Taylor en la séptima temporada de 24) que es aquí la principal protagonista.

La nueva historieta coincide en el tiempo con la primera. Veremos el origen de todo esto (muy mal explicado) y cómo termina (esperemos que no haya una tercera). ¿Qué hay de nuevo? Algún sobresalto de tipo efectista, que hará pegar un respingo a más de uno y nada más, porque el desarrollo es idéntico: la mayoría del metraje es una película casera de dudoso interés, para pasar al tramo de terror en los últimos minutos. Es decir: asegura los bostezos exactamente igual que la primera parte.

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