Bienvenido a www.netotem.com La página que está buscando requiere el uso de JavaScript. Si es deshabilitado intencionadamente, por favor vuelva a activarlo. # NETOTEM Articulos de Cine: Los años 80, la década codiciosa; Drama
# NETOTEM Ocio-fun 2.0; frases, citas, chistes, cine, graffiti, libros, videos

los años 80, drama

Disminuir TextoAumentar texto

drtama en el cine de los 80

La década comienza para el género con El clásico El hombre elefante (The Elephant Man, David Lynch, 1980) y el drama familiar Gente corriente (Ordinary People, Robert Redford, 1980), el cual viene a contar que detrás de la familia acomodada, que se distrae jugando al bridge, únicamente hay vidas vacías y superficiales. y el creciente consumismo y sueños de riqueza de Melvin y Howard (Melvin and Howard, Jonathan Demme, 1980).

drama en el cine de los 80

Resultan también de lo más interesantes los perfiles psicológicos de Foxes (Adrian Lyne, 1980), cuyos papeles se aproximan bastante a los de los protagonistas de los largometrajes actuales de Larry Clark y similares.

Una obra bastante atípica es, por su visión más abierta, Rojos (Reds, Warren Beatty, 1981), que si bien podría haber ido mucho más lejos, no presentaba a los comunistas como diablos rojos con cuernos y rabo, como era habitual hasta la fecha, lo cual es siempre de agradecer. Beatty realiza un esfuerzo de 4 años con un presupuesto de 35m$ para producir esta génesis del marxismo norteamericano en unos tiempos en que la industria estaba interesada en otras cuestiones.

Encontramos las inquietudes militaristas de Taps, más allá del honor (Harold Becker, 1981); el sorprendente éxito comercial de un drama generacional de viejo cuño: En el estanque dorado (On Golden Pond, Mark Rydell, 1981); Queridísima mamá (Mommie Dearest, Frank Perry, 1981) es el biopic de la actriz Joan Crawford; Amor sin fin (Endless Love, Franco Zeffirelli, 1981).

El drama judicial en Veredicto final (The Verdict, Sidney Lumet, 1982) se ha convertido con el tiempo en el paradigma de la lucha de David contra Goliat; Cinco días, un verano (Five Days One Summer, Fred Zinnemann, 1982); Frances (Graeme Clifford, 1982) con Jessica Lange.

La fuerza del cariño (Terms of Endearment, James L. Brooks, 1983) es el drama familiar más lacrimógeno con un importante éxito de taquilla.

Adiós a la inocencia (Racing With the Moon, Richard Benjamin, 1984) con unos jovencísimos Sean Penn y Nicholas Cage; los problemas generacionales de Harry e hijo. (Harry and Son, Paul Newman, 1984); La pasión de China Blue (Crimes of Passion, Ken Russell, 1984) marcada por la hipocresía sexual y fundamentalismo religioso; La última solución de Grace Quigley (The Ultimate Solution of Grace Quigley, Anthony Harvey, 1984) toca el tema de la eutanasia; Hotel New Hampshire (Tony Richardson, 1984) y otra producción típicamente ochentena: Elígeme (Choose Me, Alan Rudolph, 1984).

Loco de amor (Fool for Love, Robert Altman, 1985) con Sam Shepard y Kim Basinger; Natty Gann (The Journey of Natty Gann, Jeremy Paul Kagan, 1985) es la aproximación de la factoría Disney a los filmes con solera sobre los años 30. Sin la "blaxpotation" de Sounder (Martin Ritt, 1971), ni las perspectivas sociales y políticas de Boxcar Bertha (Martin Scorsese, 1972); Mishima (Paul Schrader, 1985); Hombres frente a frente (At Close Range, James Foley, 1985); Máscara (Mask, Peter Bogdanovich, 1985); St. Elmo, punto de encuentro (St. Elmo's Fire, Joel Schumacher, 1985) tiene muchos puntos en común con las películas generacionales del momento.

Hijos de un dios menor (Children of a Lesser God, Randa Haines, 1986); Crímenes del corazón (Crimes of the Heart, Bruce Beresford, 1986); el drama juvenil Cuenta conmigo (Stand by Me, Rob Reiner, 1986); Entre amigas (Just Between Friends, Allan Burns, 1986); Instinto sádico (River's Edge, Tim Hunter, 1986) destaca por su nihilismo y la pasiva falta de valores de sus protagonistas, envueltos en violencia y drogas. Esta cinta cuenta con magníficas interpretaciones y no desmerece en comparación con cualquiera de las que se producen en la ctualidad.

Dublineses (The Dead, 1987) es el testamento del maestro John Huston; Rock Star (Light of Day, Paul Schrader, 1987); El Borracho (Barfly, Barbet Schroeder, 1987) autobiografía del escritor Bukowski y Tallo de hierro (Ironweed, Héctor Babenco, 1987), drama alcohólico del Pulitzer William Kennedy, con Nicholson y Streep consiguiendo sendas nominaciones al Oscar; la pastelosa Hecho en el cielo (Made in Heaven, Alan Rudolph, 1987) está muy en la onda de la favorita de casi todas las chicas: Ghost (Jerry Zucker, 1990).

Frenético (Frantic, Roman Polanski, 1988) presenta el drama de un americano en París; Alcohol y coca (Clean and Sober, Glenn Gordon Caron, 1988); El drama juvenil Cocktail (Roger Donaldson, 1988) de Tom Cruise, camarero obsesionado por el dinero y el status, con el final moralizador habitual que Hollywood no nos puede perdonar.

Procedente de Relaciones peligrosas (Les Liaisons dangereuses, Roger Vadim, 1959) encontramos el retrato de una libertina y amoral sociedad en decadencia de 80m$: Las amistades peligrosas (Dangerous Liaisons, Stephen Frears, 1988) con la versión posterior de Valmont (Milos Forman, 1989), ambos trabajos bajo bandera británica; La caja de música (Music Box, Constantin Costa-Gavras, 1989) revive los viejos fantasmas del nazismo con Jessica Lange de "prota". Mi padre (Dad, Gary David Goldberg, 1989) drama familiar lacrimógeno; Un gran amor (Say Anything..., Cameron Crowe, 1989), el codicioso padre no aprueba a la pareja de su hija, en su avaricia roba a los ancianos que cuida; Los fabulosos Baker boys (The Fabulous Baker Boys, Steve Kloves, 1989); Escuela de jóvenes rebeldes (Lean on Me, John G. Avildsen, 1989); El club de los poetas muertos (Dead Poets Society, Peter Weir, 1989) bajo el signo del "Carpe Diem".

Utilizamos cookies para mejorar esta web. Si se continúa navegando consideramos que acepta su uso. Puede obtener más información en nuestra política de cookies para obtener más información sobre las cookies y cómo gestionarlas